Casi con total seguridad, Sébastien Ogier no logrará ese décimo título mundial de rallies en este 2026. Algo que sonaba lógico cuando confirmó su calendario y ahora casi que se puede decir de manera matemática de una y otra manera.
El accidente que sufrió en el Rally de Finlandia supone un 0 que ya le hace imposible alcanzar a sus compañeros de equipo a tiempo completo en Toyota Gazoo Racing. Un accidente que llegó de manera inesperada, cuando lideraba camino a lo que hubiera sido una victoria de la vieja escuela ya que tenía a su lado, de manera excepcional, al mismo Julien Ingrassia con quien logró sus ocho títulos anteriores, casi consecutivos salvo por el de 2019 - el de 2025 lo logró con Vincent Landais, a quien reemplazó aquí Ingrassia.

¿Por qué es lógico? Muy sencillo: Ogier llegó a ser campeón en 2025 haciendo todas las pruebas menos tres - y todas las que hizo, salvo la excepción de Europa Central, en todas estuvo en el podio. Es decir, logró una media de puntos muy superior a la del resto de sus rivales.
Pero en 2026 no ha sido este el caso. Ya de entrada iba a correr un rally menos, lo que implica perderse casi un tercio de la temporada (10 de 14). Es decir, que o no fallaba en ninguna prueba, cosa que nunca ha llegado a hacer incluso en su era dominante en Volkswagen, o no había opción real. Y ya este año llevaba su retirada (reenganchado después) en Kenia, el pinchazo que le apeó de la victoria en Portugal y su 5º puesto en Estonia.
Esto hace que llegase a Finlandia con 7 pruebas disputadas y 139 puntos, una media de casi 20 puntos por prueba. En cambio, Elfyn Evans llegaba a Finlandia con 177 puntos de 9 pruebas una media de… casi 20 puntos por prueba. Es decir, con el mismo promedio la cosa hubiera estado igualada. Pero con sus compromisos familiares dictaminando su vida deportiva - una razón que ha llevado a otros pilotos a retirarse por completo a esas edades, siendo el de Jenson Button el año pasado un caso reciente - la situación de Ogier es la que es.

Cierto es que ahora pinta a que sus planes han cambiado y sí disputará las rondas restantes - es decir, añade Paraguay y Chile a su calendario, cosa que no estaba originalmente. De haber sido así originalmente, las cosas hubieran sido distintas. Incluso así, necesita una remontada prácticamente perfecta, sin dejarse un solo punto (y tendría posición favorable de salida al menos en Paraguay) con respecto a Evans.. O bien depender de un cataclismo más grande que el que ha tenido Evans, cuya regularidad le hace ser líder del campeonato por delante de sus compañeros de equipo. Y, además, cuidado con Sami Pajari…
Aún con todo, hablamos de Ogier, un piloto que no sólo son cifras de títulos mundiales, victorias, scratch y demás. Tanto a nivel de manos como mental sigue siendo la mejor combinación posible dentro de los pilotos activos del WRC y una leyenda viva. Cierto es que este año apenas hay opciones, de hecho nunca debió haberlas planteando esas 10 de 14 pruebas - pero si existe alguien remotamente capaz de obrar el milagro, es él (junto a Landais, claro).