"Ha sido un Rallye Monte-Carlo típico, un poco más extremo que en los últimos años, y ha sido un fin de semana muy exigente. Estoy muy contento de estar aquí al final con un buen botín de puntos. Hoy hemos empezado con unas condiciones muy complicadas, hemos cambiado en el último momento para montar cuatro neumáticos con clavos y no estaba seguro de que fuera la decisión correcta. Al final parece que no había mucha diferencia entre las dos opciones y hemos tenido un Power Stage bastante emocionante hasta el final: hemos estado a punto a pocas curvas del final, pero por suerte hemos conseguido salirnos con la nuestra", explicó.