El WRC llega a su prueba final con un campeonato de pilotos que puede irse hacia tres direcciones diferentes, y que la posibilidad más remota de todas la tiene el debutante de Toyota Gazoo Racing, Oliver Solberg.
Tras un debut espectacular con la marca japonesa en Montecarlo, la temporada del campeón de WRC2 de 2025 parecía que se iba fuera de control tras encadenar 3 abandonos seguidos en Kenia, Croacia y España. Tras esos abandonos, el propio Solberg quedaba 2º en un Rally de Portugal con muchos acontecimientos inesperados, pero tras él, volvía a encadenar otros 2 abandonos en Japón y Grecia.

Pero no todo no estaba perdido, tras los fallos que también cometieron Evans y Pajari a lo largo de la temporada, y también gracias a las buenas actuaciones de Oliver en las Power Stage y Súper Domingos, el sueco ha encadenado 3 de 4 podios consecutivos (dos 2º y una victoria), reenganchándose a la pelea por el título e intentando dar la campanada en Italia.
Aunque le separen 21 puntos de la cabeza y sus posibilidades de ganar el título de pilotos del WRC sean casi imposibles, Oliver Solberg ha mostrado el talento y velocidad que no pudo demostrar en su primera etapa con los Rally1 en Hyundai, estando siempre en los tiempos de cabeza en todo tipo de condiciones. Aunque sus abandonos hayan manchado su temporada, el ritmo que ha establecido durante la temporada es más que notorio, y aunque no gane el título de pilotos este año, será uno de los grandes favoritos a ganar en los próximos años con la nueva reglamentación del WRC a partir de 2027.