A menos de medio año para que la nueva era del WRC de su inicio en Monte-Carlo, la FIA y sus responsables siguen trabajando a contrarreloj con el objetivo de reflotar un reglamento que, a vista de todos, genera más dudas que certezas. El anuncio de los Rally2-Kit WRC parecía la solución para la nueva normativa, pero tras la negativa de Hyundai, Skoda y Stellantis de unirse a esta nueva propuesta, el organismo internacional sigue en busca de una solución que ayude a paliar las deficiencias de su propuesta.
Mientras Toyota GAZOO Racing sigue con su desarrollo del Rally1, y Project One y WRT Rally1 Spain by RMC hacen lo propio, aunque ambos ya confirmados con programas parciales, solo M-Sport Ford ha reafirmado su posición en la máxima categoría para el año próximo gracias al Kit de los Rally2, idea promovida por Malcolm Wilson, vicepresidente de deportes de FIA y líder de la propia M-Sport.

Tras asumir que la propuesta no ha surtido efecto, la FIA ha preparado dos iniciativas con las que intentará convencer a las marcas. La primera de ellas consiste en la flexibilización del máximo de pruebas, permitiendo no participar en una temporada completa si se toma la salida en 15 eventos a lo largo de dos temporadas. Esto es, en palabras de Emilia Abel, presidenta de deportes de carretera de FIA: “Esto permitirá [a los nuevos constructores] entrar también a mitad de temporada. El plan es que también puedan sumar puntos, siempre que presenten un coche nuevo, pueden sumar puntos”.
Otra de las (improvisadas) soluciones consiste en la reducción al 50% de la inscripción para los equipos participantes, que a partir de ahora se harán llamar constructores, lo que incluye a las propuestas privadas que participen con vehículos de una marca siempre que se inscriban en el campeonato como tal.
“Hemos contribuido reduciendo la cuota de inscripción en un 50% para animar a los fabricantes a producir el kit (Rally2). Así pues, al reducirlo en un 50%, se cubren con creces los costes de desarrollo y diseño del kit”, afirmaba Malcolm Wilson. Hay que recordar que la cuota de inscripción en este 2026 se situaba en alrededor de 450.000€, por lo que para el año próximo rondaría la cifra de 225.000€. Esta iniciativa en lo referente al ahorro de costes parece dirigida hacia Stellantis (Lancia), quienes hace semanas confirmaron que no contaban con involucrarse en la creación de un Kit para los Rally2 debido a los elevados costes que les supondría.

De momento, estas son las nuevas ideas de una FIA que parece trabajar a la desesperada por encontrar a nuevos (o viejos) participantes de cara a un WRC 2027 que sigue dejando cada vez más dudas, si es que se puede, con el paso de las semanas. Sin novedades sobre la llegada de ninguna marca nueva, y con Toyota como única confirmación “real”, estas ideas puestas sobre la mesa tratarán de convencer a unas marcas que, visto lo visto hasta la fecha, no buscan involucrarse con la disciplina más allá del negocio de las carreras-cliente.
Declaraciones vía DirtFish.com.