Twitter (@NachoVillarin)
Llegó a Ford a comienzos de año satisfecho de haber logrado convencer a Wilson para que le permitiese regresar a Ford como el hijo pródigo, rebosante de felicidad por volver a enfundarse los galones de una marca oficial tras varios años de esfuerzo en solitario, deseando poner fin de una vez por todas a su sequía de triunfos, de luchar de nuevo por el campeonato. Pero, por ahora, las cosas no le están yendo a Solberg tan bien como él se esperaba.
Ha marcado cronos brillantes, ha peleado por la victoria en algunos rallyes; pero varios errores de pilotaje, como en Portugal y Acrópolis, y también de estrategia, caso de Nueva Zelanda, donde se equivocó con las gomas, le han hecho alejarse a 55 puntos del piloto al que le ganó el título en 2003, Sébastien Loeb.
Pese a ello, el piloto de Ford es el mejor clasificado de la marca en tercer lugar de la general del campeonato, a espaldas de los dos Citroën, y se muestra confiado en poder endulzar en los próximos rallyes junto a Latvala la amargura que han venido saboreando en el equipo estos últimos meses.
Solberg, temperamento siempre optimista, ha declarado a 'WRC.com' que espera que tanto él como su compañero estén peleando por el triunfo en Finlandia: "Ya hemos tenido suficientes podios, ahora toca que algunos de estos podios se conviertan en una victoria. Jari-Matti Latvala será muy rápido en su país, y espero que uno de nosotros podamos ganar ese rallye. Vamos a cambiar las cosas", sentenció el piloto vikingo. A ver si es verdad...