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En 2006, Sébastien Loeb lideraba el Rallye Montecarlo con su Citroën Xsara WRC, hasta que sufrió una salida de carretera en la recta final de la primera etapa que le apeó de la primera posición. Pero, paradójicamente, ese error no obligó al francés a dar por perdido el fin de semana. Acogiéndose a la fórmula Súper Rally -una norma, introducida dos años antes por la FIA, que permitía a los pilotos que hubiesen abandonado volver a tomar la partida al día siguiente, con cinco minutos de penalización por cada tramo no disputado-, 'Seb' se reenganchó a la competición, corrió como un poseso, marcó todos los scratch el sábado, tres más el domingo, y acabó remontando hasta el segundo peldaño del podio, dos días después de haber tenido que abandonar. Un desenlace incomprensible para los más veteranos del oficio...
Éso fue solo un ejemplo. Durante los últimos años, el Super Rally ha servido a los equipos para probar nuevas soluciones en los coches que se hubiesen tenido que retirar previamente; a los pilotos para acabar los rallyes con algunos puntos en el bolsillo, a pesar de haberse accidentado o haber cometido algún error... Pero éso va a cambiar.
Jean Todt ya ha reconocido en alguna ocasión que no comulga con el Súper Rally, una regla que debe resultar difícil de asimilar a un hombre que conoció el Mundial desde dentro cuando los rallyes se decidían entre un nutrido grupo de pilotos que se jugaban el todo por el todo en cada tramo, hasta que las averías, el cronómetro, la suerte y el talento de cada uno se encargaba de dictar sentencia.
A partir de la próxima temporada, la FIA ha delegado en los responsables de los diferentes rallyes que conforman el calendario del Mundial la potestad para determinar si quieren o no que el Súper Rally tenga vigencia en su prueba concreta. De esta forma, pasará a ser una normativa de caracter opcional, en función del criterio de las entidades organizadoras. Y los primeros en romper el hielo ha sido nada menos que el Automóvil Club de Mónaco (ACM).
Los encargados de confeccionar el Montecarlo, el rallye más carismático del mundo, que recuperará su sitio en el calendario del Mundial el próximo mes de Enero, han decidido eliminar el Súper Rally para un 'Monte' cuyo recorrido será el más exigente de sus últimas ediciones mundialistas.
Así, los pilotos que abandonen por avería o por accidente no tendrán más remedio que plegar velas, recoger los bártulos, y volver a casa con el zurrón vacío de puntos. No podrán reengancharse, tampoco volver a aborcharse el arnés en todo el fin de semana. Los aficionados no podrán ver de nuevo a su ídolo si se ha tenido que retirar el día anterior. Ni tendrán cabida esperpentos como el que protagonizó Loeb seis años atrás.