La revista británica Autosport publica unas declaraciones del Presidente de la FIA en las que deja claro que no comulga con el SupeRally, una medida que existe en el WRC desde hace seis temporadas y que permite reengancharse a la carrera a aquellos pilotos que hayan tenido que abandonar por accidente o avería, con una penalización de cinco minutos que añadir al mejor tiempo registrado en cada tramo que no completen en su totalidad.
Resulta lógico que un "purista" como Todt, que conoció los rallyes desde dentro en una de sus épocas más esplendorosas, los ochenta, no conciba como razonables normas como el Superallye, que, por ejemplo, permitió a Loeb remontar hasta la segunda posición en el Rallye Montecarlo de 2006 pese a haber estrellado su coche el primer día.
En cambio las marcas sí dan el visto bueno a esta medida, pues les permite probar diferentes soluciones en los coches, amortizar los gastos de desplazamiento,... así que se deberá acordar una solución que contente a ambas partes.