El Rallye del Paraguay sirvió como presentación oficial de los nuevos dirigentes de WRC Promoter, capitaneados por su nuevo director ejecutivo, Éric Boullier, quien contó con el acompañamiento de Mohammed Ben Sulayem, presidente de FIA, y Jean-Louis Mosca, presidente y director ejecutivo de Cosmobilis.
En la primera rueda de prensa de los ‘líderes’ del WRC del futuro se abordaron temas de actualidad, destacando la visión que tienen los nuevos mandatarios de lo que entienden que debe de cambiar y, por otro lado, lo que quieren mantener vivo. Éric Boullier fue el encargado de dar respuesta a las preguntas, comenzando con un mensaje contundente, “jamás cambiaremos la esencia de los rallyes. Podemos asegurarles a todos que jamás cambiaremos su esencia”, sentenciaba el francés.
En lo referente al camino que ha de tomar el Mundial, la expansión en redes y la búsqueda de nuevos aficionados aparecen como ideas clave. “Necesitamos incorporar más elementos digitales, necesitamos tener mayor presencia en las redes sociales. Necesitamos ser capaces de captar una nueva audiencia en el futuro, no solo la audiencia más fiel, de esta manera, lograremos que quieran venir y asistir a eventos en el futuro”, afirmaba Boullier.

Centrándose en la organización de los eventos, los cambios podrían llegar de cara a la tarde-noche del sábado y la jornada del domingo, buscando itinerarios similares a los de Finlandia o Estonia con una jornada definitiva de apenas un tramo a doble pasada. “Lo que queremos cambiar es la noche del sábado, queremos convertirla más en una plataforma de entretenimiento, en un festival”, señalaba. “Así, podremos reunir a todos en el parque de asistencia. Vamos a cambiarle el nombre a 'WRC Arena', porque queremos que sea un lugar donde estar, queremos que la gente esté allí, que disfrute del lugar y que disfrute del rally.”
Además, tanto Boullier como Ben Sulayem se mostraron abiertos a evaluar nuevas opciones para eventos futuros, destacando que se necesita un trabajo conjunto entre FIA y WRC Promoter con el objetivo de mantener siempre un equilibrio, considerando tanto los problemas logísticos y económicos como la necesidad de mantener un calendario sostenible de cara a futuro.