A los mandos de su habitual Toyota GR Yaris Rally2 gestionado por Printsport, Solberg se impuso en seis de los ocho tramos disputados el viernes, en una etapa celebrada al este del parque de servicio de Encarnación. Con su copiloto Elliott Edmondson celebrando su cumpleaños, la dupla buscaba un inicio sólido en la más reciente incorporación sudamericana al Mundial.
El único contratiempo del día fue un pinchazo lento en el tercer tramo. “Lo primero que quiero decir es gracias a los aficionados aquí en Paraguay”, sonrió Oliver. “La salida ceremonial de anoche fue espectacular, súper especial. Bajarnos del coche para saludar al público, el ruido y los aplausos fueron increíbles. La atmósfera estaba electrizante, ¡Elliott y yo nos sentimos como estrellas de rock!".
“Hoy, tanto el pilotaje como los tiempos han sido buenos. Fuimos un poco cautelosos en el primer tramo, había muchísimos saltos, pero en la segunda pasada atacamos más. Tuvimos el pinchazo lento en el tramo largo, llegó en una zona rápida y de repente empezó a desinflarse. No sé dónde lo cogí, pero apareció más o menos a mitad. El coche cada vez derrapaba más y pensé si sería una delaminación. Está bien, son cosas que pasan y llegamos a meta.
“La tarde fue buena y recuperamos algo de tiempo. Todo puede pasar todavía en este rally: los tramos de mañana son un poco diferentes en cuanto a superficie, pero igual de exigentes y rápidos. Antes de terminar, quiero felicitar a Elliott por su cumpleaños”.
El sábado será algo más corto, con siete especiales y 112 kilómetros cronometrados al norte y oeste de Encarnación.