Hay pilotos que por mucho que se retiren del mundial, nunca desaparecen de la primera línea. Kris Meeke es uno de ellos. A sus 47 años, el piloto ha regresado al Campeonato de Europa de Rallyes para alcanzar el triunfo en el Rali Ceredigion, veinte años después de su última participación en el ERC.
Meeke llegaba a Gales ‘como invitado de última hora’, poniéndose al volante de un Toyota GR Rally2, acompañado por Noel O´Sullivan y gestionado por Melvyn Evans Motorsport, para ser juez de la lucha por el título, donde al final no tuvo protagonismo alguno tras la consecución del mismo por parte de Teemu Suninen.

La vuelta al ruedo en el certamen europeo de este “viejo rockero” no pudo acabar de mejor manera. Tras un buen inicio en el Qualifying Stage, donde marcó el tercer mejor tiempo, solo por detrás de Teemu Suninen (actual líder del campeonato) y Miko Marczyk, el fin de semana fue mejorando para sus intereses.
Pese a un duelo inicial con Suninen, el veterano piloto británico, que defendía en esta ocasión la bandera andorrana, puso tierra de por medio para acabar conquistando el triunfo. La victoria de Meeke puso de manifiesto que su experiencia sigue siendo un arma muy a tener en cuenta pese a enfrentarse a pilotos que llevan toda la temporada a ritmo de Europeo.
Desde el inicio, el propio Meeke no escondió que, las ganas por seguir ganando, nunca se van. “Siempre tienes esa pequeña chispa que intenta ganar”, explicó antes del rally Su trayectoria, además, demuestra que nunca ha abandonado su posición dentro de los rallyes. En las últimas temporadas ha mantenido una importante actividad en el nacional portugués, en el que ha seguido compitiendo con los coches de categoría Rally2, manteniendo una bonita lucha el pasado año, con el piloto asturiano Dani Sordo, que al final fue quien se llevó el título, cogiendo el testigo a un Meeke que ya fue campeón el año anterior.