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Loeb y Hirvonen han estado peleando de tú a tú desde ayer -viernes- por la noche, cuando el finlandés se adjudicó el mejor tiempo en el último tramo, situándose a sólo una décima del francés, quien le había robado en la especial anterior el liderato que le llegó de rebote a Mikko tras el abandono de Solberg. Los dos han proseguido el duelo esta mañana, marcando 'Seb' un scratch y Mikko dos, hasta llegar a la asistencia del mediodía distanciados por sólo 2"1. Pero el pique se ha acabado...
En Citroën no están para guerras fratricidas. Bastante tuvieron ya el año pasado con Ogier... Y, a pesar de la pingüe diferencia que separa a sus dos pilotos, el nuevo responsable del equipo del doble chevrón, Yves Matton, que no quiere incurrir en las mismas prácticas libertarias que aplicó el año pasado su predecesor, Olivier Quesnel, ha decidido aplicar órdenes de equipo de cara al bucle de la tarde.
Como el tercer clasificado, Dani Sordo, se encuentra a un minuto y medio de los Citroën, Matton ha dictaminado que Hirvonen levante el pie, deje de atacar a Loeb, y se limite, simplemente, a mantenerse a espaldas del francés para que consiga su séptima victoria en Argentina y Citroën consiga su primer doblete del año, algo muy necesario tras el fracaso de Portugal.
"He hablado con los dos y han estado de acuerdo en que era la mejor solución. Sebastien casi se sale de la pista en el noveno tramo, y no podemos permitirnos tirar por la borda un posible doblete, sería un resultado fantástico para los campeonatos de ambos pilotos. Es un poco duro para Mikko después de lo que pasó en Portugal, pero creo que pronto podrá volver a estar en lo más alto del podio con nosotros", ha declarado Matton.
El enfrentamiento ha terminado. No hay más que hablar. Por si aún quedaba alguna duda, después de las instrucciones que enviaron el pasado verano desde la cúpula de Citroën, Loeb vuelve a ser el rey...