El nombre de Freddy Loix se repite once veces en el palmarés del Ypres Rally de Bélgica. El expiloto oficial de marcas como Toyota, Mitsubishi, Hyundai y Peugeot ostenta un récord inigualable en las próximas décadas. Su rival más próximo en la lista de antiguos vencedores luce cuatro trofeos de primer clasificado en sus vitrinas. Repetir este año no será posible, pero el ídolo local luchará por los puestos de cabeza en WRC2.
La creación del apartado Masters, reservado para los más experimentados, motivó el regreso de Loix al Mundial. El belga, a los mandos de un Skoda Fabia Rally2 Evo, ha logrado dos victorias en tres participaciones. Su peor resultado hasta la fecha es un tercer puesto. La ausencia este fin de semana del italiano Mauro Miele le otorga la oportunidad de acceder al liderato de la subcategoría en la que busca un título que le ilusiona.
En la cita de su país la vitola de favorito para el triunfo absoluto la carga Andreas Mikkelsen. El vigente campeón volverá a ponerse al volante del Skoda Fabia Rally2 Evo, ya que el debut de su sucesor se ha aplazado a un evento todavía por defenir. Problemas en la cadena de suministro han ocasionado este retraso. El noruego necesita sumar veintiocho puntos para soñar con la revalida. Aunque lidera la tabla, arrastrará hasta el final del curso su abandono en Cerdeña. Por reglamento, solo podrá descontar el cero de Portugal.
Yohan Rossel (Citroën C3), Jari Huttunen (Ford Fiesta) y Stéphane Lefebvre (Citroën C3) darán guerra al defensor del entorchado, especialmente los franceses, habituados a competir en carreteras deslizantes y estrechas. En WRC2 habrá representación española. Diego Vallejo tomará la partida a la derecha del boliviano Marco Bulacia, mientras que Miguel Díaz-Aboitiz y Jordi Hereu formarán dupla en un Skoda Fabia Rally2 Evo.