El Rallye Dakar, que terminó oficialmente ayer con la entrega de premios en Buenos Aires, contó en esta edición con dos visitantes de excepción, Malcolm Wilson y Olivier Quesnel. Los capos de Ford y Citroën, respectivamente, recibieron la invitación por parte de la organización para que conocieran por dentro los entresijos del raid sudamericano. Quesnel hizo acto de presencia un día en Arica al final de la primera semana, mientras Wilson estuvo durante dos jornadas en Copiapó a comienzos de la segunda.
La visita de ambos y las declaraciones de David Richards -dijo en el salón Autosport de Birmingham que "estoy seguro de que Volkswagen va a anunciar su regreso al WRC"- han incrementado los rumores que hablan de un posible desembarco de la marca bábara -vencedora del Dakar los tres últimos años- a medio plazo en el Mundial de Rallyes. Quesnel y Wilson ya tuvieron oportunidad de reunirse junto a David Lapworth con los responsables deportivos de la marca de Wolfsburgo en el pasado Rallye de Alemania, donde, además de la presencia de Carlos Sainz como coche 0 en la primera etapa con un Scirocco alimentado por gas, fue presentado el Volkswagen Race Touareg 3 que acaba de imponerse en el Dakar.
La firma alemana ya ha recorrido los primeros pasos encaminados hacia su probable llegada al WRC. Después de hacerse dueño y señor de los raids, el futuro de Volkswagen puede que esté más cerca de los rasantes de Ouninpohja o los caminos del Acrópolis, que de las dunas de Copiapó...