Quesnel cree que el accidentado final de temporada de Ogier le har

El Director Deportivo de Citro

Quesnel cree que el accidentado final de temporada de Ogier le har

Nacho Villar

Fotos: WRC

Sébastien Ogier ha tenido una temporada 2010 plagada de éxitos. Aunque se quedó con las ganas de repetir triunfo en Montecarlo, logró su primera victoria mundialista en el Rallye de Portugal y volvió a subir a lo más alto del podio después del verano en Japón. Estas credenciales junto a dos segundos puestos en Nueva Zelanda -donde la dureza del último tramo, Whaanga Coast le privó de conseguir el que hubiera sido su primer gran éxito en el WRC- y Finlandia, y dos terceros en México y Finlandia (tras una actuación soberbia) le sirvieron, no solo para pilotar el Citroën C4 WRC de Daniel Sordo en las tres últimas pruebas de tierra, sino, sobre todo, para firmar como segundo piloto oficial del equipo del doble chevrón en la temporada 2011.

Sin embargo, las últimas pruebas del año no fueron un camino de rosas para el esquiador de Gap, que pecó de un excesivo ímpetu por poner contra las cuerdas al que será su jefe de filas la temporada que viene, Sébastien Loeb. En Francia Ogier avisó sin reparo alguno de que iba a intentar seguir el ritmo de "Seb" en los tramos de su casa, y acabó estrellándose contra un árbol. En Cataluña, durante la segunda mitad de la primera etapa celebrada sobre tierra cuajó una espectacular remontada que le dejó a escasos segundos de Loeb, y al día siguiente se estrelló en el segundo tramo de asfalto. Y, para colmo, en el último Rallye de Gran Bretaña, cuando se estaba jugando el subcampeonato con los galones de oficial frente a Solberg y Latvala, volcó y se tuvo que retirar, perdiendo la segunda plaza en la general del certamen que había ocupado durante buena parte de la temporada.

Pese a ello su jefe Olivier Quesnel, que este año ha permitido a Ogier rodar a base de bien allende el WRC, ya fuera con el Citroën C4 WRC del equipo júnior, al volante de uno de los nuevos Citroën DS3 R3 -en cuyo desarrollo ya estuvo involucrado-, con un Peugeot 207 S2000 o en los test del próximo Citroën DS3 WRC; prefiere ver el lado positivo a esos accidentes diciendo que servirán a Ogier para no cometer el mismo error el próximo año. El Director Deportivo del grupo PSA también ha recalcado que el segundo piloto oficial de Citroën para la temporada 2011 es un ganador nato, pero que por su ambición aún tiene que adquirir la experiencia necesaria para saber qué puede ocurrir si ataca en exceso.