Aunque hace poco manifestó que estaba cansado de tener que buscar patrocinios para poder correr y que su objetivo era volver a formar parte de una marca oficial; el mayor de los hermanos Solberg ha manifestado a un medio de comunicación noruego su sueño de alzarse con el Mundial de Rallyes pilotando para un equipo de su propiedad.
Tal vez, después de dos años consecutivos corriendo por cuenta propia Petter haya visto recompensados sus esfuerzos con una serie de ventajas que le permiten su rango de piloto privado, sobre todo en lo que respecta a la posibilidad de probar y hacer test; pero ante el inminente estreno de una nueva reglamentación el hecho de correr con una estructura privada no se antoja la opción más viable para poder batir a los pilotos oficiales...
Al margen de su participación en el Rallye Montecarlo con un Peugeot 207 S2000, el tercer clasificado en el WRC 2010 no ha concretado más detalles sobre lo que hará la próxima temporada. Aunque dejó caer que podría pasarse a los circuitos, lo cierto es que por el momento la opción más factible para el noruego es la de disputar el Mundial de Rallyes al volante de un Citroën DS3 WRC. Otro cantar será si lo haría de nuevo dentro del Petter Solberg World Rally Team o bien ficharía como piloto del Citroën Junior Team -que el próximo año cambiará de nomenclatura-; pero el ofrecimiento por parte de Quesnel para que corra el "Monte" seguro que no sólo es fruto de la casualidad.