El Consejo Mundial del Deporte del Motor ha aprobado una novedad insólita para los primeros años de la nueva normativa en el Campeonato Mundial de Rallyes. La FIA ha hecho oficial el reglamento técnico de la nueva era WRC27, la normativa que definirá a la categoría reina a partir de 2027. Pero la gran sorpresa no viene sola, ya que para listas de inscritos desangeladas, la federación se ha sacado de la manga una solución de transición necesaria con el nacimiento del Rally2-WRC. El objetivo por parte de FIA es cristalino: engordar las parrillas de la clase reina, garantizar el espectáculo y ponérselo más fácil a las marcas.
Esta jugada permitirá que los actuales coches de la categoría Rally2, siempre que estén homologados antes del 31 de diciembre de 2026, den el salto a la máxima categoría. Para que no se queden descolgados ante la caballería del WRC27, se ha aprobado el denominado Kit Rally2-WRC. Este paquete estético y de rendimiento busca una igualdad aerodinámica real, que constará de nuevos guardabarros delanteros homologados, un parachoques delantero rediseñado y un imponente dispositivo aerodinámico trasero. La FIA ha querido limitar los costes fijando un precio máximo de 7.500 € para este kit, estableciendo además un peso mínimo total de 1.220 kg para el conjunto del vehículo.
Ojo, que esto no será un salvoconducto para cualquiera, ya que la normativa es estricta y la homologación de este kit solo la podrán solicitar aquellos fabricantes que estén debidamente registrados como constructores en el WRC. Las exigencias no se quedan ahí, pues durante ese primer año de homologación, la marca en cuestión se obliga a participar en el 100% de las citas del calendario, alineando un mínimo de dos coches por rally. Tampoco habrá barra libre de evoluciones; la FIA solo autorizará un comodín para las piezas de la carrocería del kit y una única extensión por formulario de homologación durante el bienio establecido.

No estamos ante un cambio permanente, sino ante un salvavidas temporal. Los coches equipados con el kit Rally2-WRC solo podrán asomar la cabeza en la categoría principal durante las temporadas 2027 y 2028. El 31 de diciembre de 2028 se cerrará el grifo, poniendo fin a una transición de dos años diseñada exclusivamente para dar oxígeno al campeonato mientras la nueva generación WRC27 termina de asentarse.
Estas novedades abren la puerta a estructuras como Hyundai Motorsport y M-Sport Ford, quienes no habían comenzado el desarrollo de sus futuros Rally1 y ya habían dejado caer la posibilidad de competir con sus monturas de la categoría Rally2. Por su parte, marcas como Lancia Corse o Skoda Motorsport se encuentran ahora ante una oportunidad única: la de luchar en la máxima categoría del Mundial sin la necesidad de afrontar un gran desembolso económico. De este modo, más allá del gigante Toyota Gazoo Racing, el abanico de constructores parece abrirse de forma drástica de cara al año próximo, prometiendo un mundial mucho más concurrido y emocionante.
Al término del Consejo, Malcolm Wilson, Vicepresidente de Deportes de FIA y voz autorizada en el WRC comentó: "Una mayor competencia al más alto nivel es la fuerza motriz de todo lo que estamos haciendo con el WRC27, y estos cambios aprobados hoy por el Consejo Mundial del Deporte del Motor nos ayudarán a ofrecer un mayor espectáculo para los aficionados durante los próximos dos años. Al crear una vía para que los coches Rally2 elegibles ingresen a la categoría principal, el reglamento respaldará parrillas más grandes, aumentará la competitividad y ayudará a brindar una competencia fantástica al más alto nivel del rally".