El Campeón del Mundo de Turismos está debutando en el WRC este fin de semana. Este es tan sólo su sexto rallye y estaba en la posición 12 después de los cuatro primeros tramos.
Sin embargo, en la asistencia remota de Mulhouse tuvo un problema con su Citroën Xsara WRC, según el piloto de 41 años, un “problema con la alimentación del carburante”.
“Estoy decepcionado porque el coche se paró a 100 metros del control, yo soy de Mulhouse y tenía muchas ganas de ir al pueblo, porque mis amigos estarían allí para verme”, comenta Muller. “No estaba pendiente de los tiempos, iba paso a paso y esperaba la segunda pasada. Cuando sales el 13 a la carretera es un desastre. Sabía que la segunda pasada sería mejor para mí. Poco a poco iba cogiendo el ritmo, es una pena lo que me ha pasado”.
Muller, que ha disputado pruebas como estrella de Turismos en el Trofeo Andros y en el Rallye Dakar, ha comentado que las condiciones de los tramos de la mañana eran de las más exigentes que ha encontrado a lo largo de su carrera profesional.
“Ha sido muy difícil, en especial el primer tramo con tanto barro y la última parte del cuarto”, afirma Muller. “A veces era muy complicado porque estaba húmedo, luego mojado, luego todo lleno de barro. Para mí los rallyes son nuevos y aún tengo que aprender, por esto las condiciones de la carretera no me han ayudado en nada”.
Muller se prepara para su debut al WRC en un test de 60 km en la región de Alsacia el pasado lunes. Aparte de las malas condiciones, ha comentado que el mayor reto ha sido adaptarse a sus notas. “Me resultó costoso tomar las notas en los reconocimientos”, afirma Muller. “No estoy acostumbrado a tener una voz diciéndome lo que tengo que hacer”.