En Bulgaria vimos cómo se volvía a repetir la historia de siempre cuando el asfalto llega al calendario del Mundial: por más que los Ford se dejaran la piel preparándose para esta primera carrera sobre el alquitrán, los Citroën volvieron a mojarles la oreja, y de qué manera, pues hicieron todos los scratch y coparon las cuatro primeras plazas de la general.
Si este año en tierra estamos viendo cómo a los Focus les está costando ganar a los C4 bastante más que la pasada temporada, en asfalto, al menos en esta primera carrera, los coches del doble chevrón han pasado literalmente por encima a los del óvalo; aunque los Ford se equivocaron con la elección de neumáticos para el primer bucle del sábado, en condiciones normales no fueron capaces en ningún momento de batir a los Citroën.
Entre las causas de esta carencia de competitividad, aparte de las habilidades de unos u otros pilotos para conducir sobre asfalto -por tradición, los finlandeses nunca han ido demasiado cómodos sobre esta superficie-, puede estar la mayor afección del motor del Focus cuando trabaja a elevada altitud (concretamente en Bulgaria, por encima de 2.000 metros) como ya ocurrió en Méjico, y el pasado año en Argentina; la severidad de la FIA con la normativa de homologaciones, que impide a la marca del óvalo incorporar mejoras; o la necesidad de trabajar a conciencia en el próximo Ford Fiesta RS WRC poniendo ya la vista en el futuro.
En boca de Malcolm Wilson, el inglés trataba de explicarlo de esta manera: "No vamos a tirar la toalla. No hace tanto que Mikko estaba detrás de Loeb, a ocho segundos en Alemania, y por delante de Sordo, así que ten por seguro que no nos vamos a rendir. Lo hemos demostrado con todas las pruebas que hemos estado haciendo en Serbia. Va a ser muy difícil, y es frustrante cuando sabes que tienes algo que hará que el vehículo corra más pero no lo puedes usar por las restricciones de homologación.
Para ser franco ha sido un rallye muy decepcionante, para qué ocultarlo. Tenemos mucho trabajo que hacer y haremos lo que esté en nuestra mano en Alemania. Está claro que estamos en desventaja respecto a Citroën al circular a mucha altura, parecido a lo que vimos en México. En Alemania la desventaja no será tan grande pero si queremos ganar rallyes debemos asegurarnos de que podemos correr donde sea. Es nuestro trabajo".