Tras mucha expectación, Lancia está de vuelta en el WRC. No en la categoría principal, sino con su Ypsilon Rally2 HF Integrale...que, gracias a unas condiciones atípicas del primer tramo del Rallye de Monte-Carlo, se ha metido igualmente entre las posiciones del Rally1, cómodamente entre los diez primeros.
Primero era el Lancia de Yohan Rossel quien atacaba los 21,9km de Tudons / Saint-Antonin, un tramo complicado por la niebla y el asfalto mojado, que además se iba ensuciando con el paso de los coches. Tan delicado estaba que la monta de neumáticos de clavos era una opción que tenía sentido. Rossel comenzó marcando muy buenos cronos, comparables a pilotos Rally1, más rápido incluso que su compañero Nikolay Gryazin.
Por desgracia, la alegría duró poco para el ex campeón de WRC2. En un pequeño error, golpeó con la parte derecha y dañó la suspensión delantera derecha. Trató de continuar, pero en la siguiente horquilla de derechas se apartó de la ruta y ahí se terminaba su jornada.
Gryazin mantuvo su ritmo hasta llegar a meta y logró colocarse en 7º posición absoluta, liderando con solvencia la categoría WRC2 y dando muy bue sabor de boca del potencial del nuevo Rally2 de Stellantis Motorsport. Segundo es un viejo conocido de Stellantis, Eric Camilli (quien llegó a participar en el desarrollo del C3 WRC allá por 2019), a 4,6 segundos con su Skoda Fabia RS Rally2.
A 16,9 segundos se situaba Léo Rossel, hermano menor de Yohan, con el Citroën C3 Rally2 del que partían para el desarrollo del Lancia. Léo superaba a sus rivales de Toyota, Skoda y M-Sport - nombres como el ex campeón europeo Chris Ingram, Roberto Daprà o el ex campeón del JWRC Romet Jürgenson.