El Campeonato del Mundo de Rallys vuelve a Francia después de un año de ausencia y lo hace con cambios radicales. El escenario se traslada desde la isla de Corcega a la región de la Alsacia, con la localidad de Estrasburgo como centro neurálgico del rally.
Así pues, Albert Llovera-Borja Rozada (Grande Punto Abarth S2000), se encontrarán con un recorrido nuevo en el que intentaran hacer realidad el objetivo de siempre, es decir seguir sumando puntos en la clasificación del Mundial S2000 (S-WRC). En las jornadas de reconocimientos, Llovera ha encontrado cierta similitud entre el trazado del rally francés y el disputado hace pocas semanas en Alemania, este era su comentario: " Las especiales de la primera etapa discurren en carreteras muy estrechas, rápidas y con un asfalto lleno de baches y sucio en medio de árboles. Durante la segunda jornada el paisaje cambia de manera radical, las carreteras en medio de viñedos serán muy peligrosas si aparece la lluvia. Los residuos de mosto en el asfalto resbala mucho con la humedad. Y para acabar una especial en una zona militar y otra urbana en Haguenau, la localidad natal de Sebastien Loeb. Es evidente que este trazado nada tiene que ver con el de Corcega, en el que la curvas eran el denominador común".
En cuanto a novedades técnicas, ninguna novedad, el piloto de Abarth y su equipo dejaran las modificaciones para después de la prueba francesa: " Tenemos unas modificaciones en el acelerador del Abarth. Al acabar el Rally de Francia iremos directos a Guidosimplex y allí nos pondremos a trabajar en este apartado. Este rally lo afrontamos con la misma mecánica de Alemania, en la que se ha hecho una revisión a fondo".