Sensacional. Robert Kubica se ha proclamado Campeón del Mundo en su primera temporada como piloto del Mundial de Rallyes... El polaco ha superado su desconocimiento de las pruebas, su inexperiencia en tierra, y las limitaciones de su mano derecha, sencillamente a base de talento y esfuerzo. Robert ha ido adquiriendo cada vez más consistencia conforme iba acumulando kilómetros, ha conseguido calmar ese exceso de fogosidad que le causó algunos accidentes, sobre todo a principio de temporada, y, al final, se ha adjudicado el título de la categoría WRC2 con su DS3 RRC de PH Sport.
Un estreno arrollador en el Mundial al alcance de muy pocos, que habla a las claras del talento natural que posee Kubica como piloto, y podría abrirle las puertas para el próximo año del equipo oficial Citroën, con el que se estrenará dentro de dos semanas en el Rallye de Gales.
El polaco se coronó definitivamente como Campeón el pasado fin de semana en Salou, donde se adjudicó de manera incontestable su quinta victoria de la temporada, por más de cinco minutos de rédito sobre el Ford Fiesta RRC de Yazeed Al Rahji, el más rápido en la etapa de tierra del domingo.
Robert Barrable, retrasado por la rotura de un semieje en la segunda jornada, pudo completar finalmente el podio de su categoría con su Ford Fiesta R5. A continuación del piloto irlandés se clasificaron el indonesio Subhan Aksa y el peruano Nicolás Fuchs, segundo en el apartado de Producción, a espaldas del mexicano Benito Guerra, que no computó para el WRC2 en este rallye.
Juan Carlos Alonso, Marco Vallario y Ala'a Rasheed completaron la clasificación de esta categoría, de la que se quedaron fuera los dos pilotos que más cerca rodaron de Kubica durante todo el rallye: el joven alemán Sepp Wiegand, retirado por una rotura de palier en la mañana del domingo, y el galés Elfyn Evans, que arrancó una rueda contra una de las arquetas de la súperespecial urbana de Salou, y se quedó al día siguiente sin embrague después de reengancharse en la última jornada.