Los cronos que marcó en la segunda mitad de la etapa de ayer para enmendar el error cometido por la mañana metieron el miedo en el cuerpo a sus rivales. Tenía que recuperar más de un minuto en los tramos de la segunda etapa para volver a ganar. Y Egon Kaur lo ha vuelto a hacer. El estonio de mirada segura ha repetido en Cerdeña la victoria que consiguiera a finales de Marzo en Portugal repitiendo la misma estrategia que siguió en el Algarve: empezar despacio, conservando la mecánica, y atacar cuando la fiabilidad de los Ford Fiesta R2 preparados por M-Sport haya dejado en la cuneta a buena parte de sus rivales -entre ellos los españoles-. Tal vez no sea el más rápido, pero de momento Kaur ha demostrado saber cuidar la mecánica, y ser el mejor estratega.
El alemán Riedemann partía como líder en la etapa de hoy por delante del sueco Ahlin y el argentino Baldoni. El primer clasificado se esfumaba en el primer tramo y en el segundo Kaur ya se colocaba como líder por delante del representante gaucho y del escandinavo. A partir de entonces la Victoria ha vuelto a mirar a la cara al estonio, que parece haber sido el que mejor ha entendido la forma de pilotar que requiere un coche como el Ford Fiesta R2 de M-Sport, cuya cuestionable fiabilidad está desluciendo el brillo de muchos jóvenes que se apuntaron a este campeonato soñando con hacerse un hueco en el Mundial. Aún quedan cuatro rallyes por delante. La esperanza es lo último que se pierde.