El piloto italiano rodaba en novena posición de la categoría de Producción con su Subaru Impreza N14 cuando, en el quinto tramo del día, Lankamaa, se salió a la cuneta y empezó a dar vueltas de campana hasta contabilizarse un total de ocho. Afortunadamente, tanto piloto como copiloto salieron indemnes, pero sus estómagos no debían decir lo mismo después de esa "montaña rusa".