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Al tercer día, lo logró. Mikko Hirvonen marcó el viernes sus dos primeros scratch como piloto de Citroën. El finlandés acertó con los nuemáticos, eligió ruedas de clavos para la segunda especial de la jornada, lo mismo que Loeb, y acabó ganando todas las especiales del día menos una a los mandos de su DS3 WRC.
Esos destacados cronos, junto a la debacle que sufrió Solberg, primero en el Col de Gaudissart, donde se dejó 1´46"1 con Mikko por culpa de una mala elección de gomas, y más tarde en el tramo siguiente, en el que sufrió un pinchazo lento; permitieron a Hirvonen situarse a sólo 23"8 de la tercera plaza que ocupa el noruego tras la jornada del viernes.
Pero parece que el de Jyväskylä no está por la labor de correr demasiado para intentar meterse en el podio... "Hemos reducido la diferencia con Petter (Solberg), pero no voy a asumir demasiados riesgos para intentar cogerle", ha reconocido el finlandés. Veremos qué ocurre mañana -sábado- en el Turini.