Benito Guerra puede estar satisfecho. A base de tesón, ha conseguido finalmente el objetivo que se marcó al término de la pasada campaña, una vez proclamado Campeón del Mundo de Producción en el Rallye España-Catalunya junto a su fiel copiloto Borja Rozada.
El mexicano ha logrado concitar los apoyos necesarios para subir un peldaño más en su carrera deportiva y alcanzar la meta por la que llevaba luchando desde que dio el salto a Europa en 2008: subirse a un WRC; concretamente, un Citroën DS3 con el que se ha inscrito in extremis en la segunda cita del Mundial, el Rallye de Suecia.
Guerra y Rozada vivirán su primera experiencia a bordo de un vehículo de la categoría reina a partir del próximo 7 de febrero en las nevadas pistas de Karlstad. Comienza una nueva etapa para ellos. Suerte...