El Rallye Monte-Carlo suponía la puesta de largo del nuevo proyecto de Lancia Corse, quienes acaparaban los focos dentro del WRC2 antes del inicio del rally. Pero la complejidad de Monte-Carlo no perdona presentaciones, y los errores han condenado a la firma italiana que cierra el jueves fuera de los puestos de honor provisionales.
La tarde comenzaba con Nikolay Gryazin / Konstantin Aleksandrov marcando el ritmo con claridad en Toudon / Saint-Antonin. La dupla rusa se anotaba el primer scratch mundialista del nuevo Lancia Ypsilon HF Rally2, pero sus compañeros de escuadra, Yohan Rossel / Arnaud Dunand, cometían un error y tocaban un muro de piedra que rompía la suspensión de su Lancia, quedando fuera a las primeras de cambio.
Con Gryazin destacado en el liderato, el paso por el helado Esclangon / Seyne-les-Alpes llevó al ruso a cometer un error, golpeando con la trasera de su Lancia un muro que terminó dañando su rueda y suspensión trasera izquierda. Con una pérdida importante de tiempo, Gryazin caía en la general hasta la cuarta posición, a 42.0seg de un liderato que ahora hablaba francés.
Y es que Eric Camilli / Thibault de la Haye no dudaron en aprovechar las circunstancias para imponerse en el TC-2 y tomar el mando de la general en WRC2 a bordo de su nuevo Skoda Fabia RS Rally2. El dúo francés mantiene a 15.3seg a los segundos clasficados, sus compatriotas Léo Rossel / Guillaume Mercoiret, quienes continúan a bordo del Citroën C3 Rally2. Los puestos provisionales de podio los completaban Chris Ingram / Alexander Kihurani, cediendo 34.4seg a bordo de su Toyota GR Yaris Rally2.
La categoría de plata no tuvo tiempos en el TC-3, pues el paso por Vaumeilh / Clairet quedó neutralizado por razones de seguridad debido a la poca visibilidad fruto de la intensa niebla que caía sobre el tramo.