Nada menos que 40.000 aproximadamente fue el número de aficionados que disfrutaron del roadshow de Oporto, un evento previo al Rallye de Portugal de este fin de semana que volvió a llevar a varios vehículos participantes en el WRC al que era indiscutible centro neurálgico de la prueba lusa hasta el año 2001.
Los Citroën C4 WRC de Sébastien Loeb, Daniel Sordo y Kimi Raikkönen, y los Ford Focus WRC de Mikko Hirvonen y Jari-Matti Latvala deleitaron al numeroso público junto a los locales Bernardo Sousa y Armindo Araújo, y a los cinco Mitsubishi EVO X del Pirelli Star Driver. El evento también fue retransmitido por televisión y los pilotos hicieron vibrar a la gran cantidad de espectadores presentes a base de trompos, derrapadas y espectaculares maniobras a los mandos de sus respectivas monturas.
“Me ha impresionado la gran cantidad de gente presente; realmente hay un gran ambiente en Portugal, por eso siempre es un placer venir. Me he divertido, pero esto no es una competición", declaró el español Dani Sordo, ganador no oficial de una competición cuyo principal objetivo era hacer disfrutar a los aficionados.
La hora de la verdad para los pilotos del Mundial llegará a partir del jueves con el arranque en el Algarve luso del Rallye de Portugal, sexta cita del Mundial.