El calendario del WRC se ha dividido en dos partes, una con pruebas de diferentes superficies como asfalto, tierra y nieve, mientras que la segunda parte de la temporada se conforma únicamente de pruebas de tierra, haciendo muy difícil mantenerse a la cabeza de la general cuando siempre sales primero a limpiar pista en todos los rallies.
El piloto más afectado por ello ha sido el británico Elfyn Evans. Una de las estrellas de Toyota Gazoo Racing se ha visto totalmente perjudicado por esta estructura de calendario, ya que tras la última prueba de asfalto en Japón (la cuál ganó), ha tenido que limpiar pista en las siguientes tres pruebas (Finlandia, Estonia, y Grecia), yendo siempre a contracorriente e intentando perder el menor tiempo posible el primer día de competición y esperando algún error de las otras tripulaciones. Desde la octava prueba hasta la última (la catorceava), son todos rallies de tierra, los cuáles hay una gran posibilidad de que Evans abra pista en todos ellos.

Esto no solo le ha pasado este año, el año pasado la pareja Evans / Martin también lideraba la clasificación general del WRC con bastante holgura respecto a sus perseguidores a varias pruebas del final, pero el mismo formato de calendario (en excepción del Rally de Japón y del Central europeo), la ventaja conseguida durante el inicio de la temporada solo le sirvió para perder puntos en la racha de pruebas de tierra que se le avecinaban tras el Rally Islas Canarias, donde hubo hasta 7 pruebas consecutivas donde tuvo que abrir pista en tierra, perdiendo casi la totalidad de la ventaja que había conseguido al inicio de la temporada 2025, y tiene pinta que este año le va a volver a pasar.