Mäkinen sumó la primera de las 24 victorias que adornan su palmarés en su primera participación con el Ford Escort oficial, ahí es nada. Además de completar un rallye excepcional, siendo siempre el más rápido, fue capaz de batir con notoriedad a los pilotos que esa temporada se estaban jugando el campeonato: Didier Auriol, Carlos Sainz y Juha Kankkunen.
Este inesperado y rotundo éxito catapultó la carrera deportiva del bueno de Mäkinen, que a partir de ahí ficharía por Mitsubishi y escribiría con letras de oro su nombre por cuatro ocasiones en el palmarés del Mundial de Rallyes. Se eclosión fue algo tardía, pero los resultados posteriores auparon a Tommi como uno de los grandes de la historia de los rallyes.