Dani Sordo y Sébastien Ogier tuvieron oportunidad de probar el Citroën DS3 WRC la pasada semana como parte del proceso de desarrollo que Citroën Sport está dedicando a su futura arma en los rallyes. Cada uno de ellos se sentó a los mandos del coche a lo largo de dos jornadas, aunque Sordo tuvo algo menos de tiempo para probarlo ya que tuvo un ligero toque y rompió una parte del coche.
El cántabro declaró que "la prueba no ha ido mal. Rompí una parte del coche, lo que significaba que tenía que acabar antes, pero no fue nada importante. Probé durante dos días y el DS3 se comportó realmente bien. No fue muy diferente a la última vez que lo probé.”
"No hicimos test buscnado la mejor puesta a punto; sólo trabajamos en partes como la suspensión y la transmisión, para ver cómo se comporta el coche", aclaró el piloto. "Nos estamos haciendo una idea de lo que podemos esperar del nuevo coche", aseveró Dani.