Aunque se ha vuelto a mostrar como el piloto más rápido sobre la pista, como el único capaz de hacer correr como nadie el Volkswagen Race Touareg 3 por los caminos de Sudamérica, finalmente no ha podido ganar ese segundo Dakar que hubiera significado el monopolio de victorias del binomio Sainz-Cruz. Varios errores de navegación y una avería en la suspensión han hecho que Sainz se quede con las ganas de volver a subir a lo más alto del podio en el Obelisco.
Aún así el madrileño acaba el rallye con más victorias de etapa que nadie -siete- y contentoo con su actuación: "Estoy muy satisfecho de la carrera que hemos disputado. He sido fiel a lo que prometí, dije que saldría a luchar por la victoria y a renovar el título, y lo he intentado con todas mis fuerzas. El Dakar es una carrera muy larga y en la que pasa de todo. Sabemos que un día malo lo tienen todos los pilotos, lo que hay que mirar es que en este día malo se pierda el mínimo tiempo posible, pero no fue así, yo perdí mucho tiempo, demasiado, y perdí todas mis opciones al triunfo. Llevo más de 20 años compitiendo y sé perfectamente que no siempre se puede ganar, y llevábamos cuatro carreras consecutivas invictos. He conseguido ser el más rápido en siete etapas, 24 en total desde que corro el Dakar, más el triunfo del año pasado. Quiero felicitar a Nasser, ha hecho un Dakar impecable, lo ha tenido todo de cara y es el justo vencedor de la carrera. También estoy muy contento por el equipo, hemos conseguido subir a tres Volkswagen Race Touareg en el podio, y de las 13 etapas que ha tenido la prueba, en 12 ha ganado uno de nuestros coches".
La incógnita está ahora en ver si Sainz se retira definitivamente, como apuntan muchas voces, o si al año que viene vuelve a estar dando guerra en su sexto Rally Dakar. El tiempo nos sacará de dudas.