Lambros Athanassoulas, el piloto de sonoro apellido que dio el campanazo en el Rallye Acrópolis de hace dos años al alzarse con la victoria en la categoría de Producción con un Skoda Fabia S2000, trabaja ahora para disputar la cita helena con un vehículo de primer nivel.
El griego está intentando reunir el presupuesto necesario para disponer de un Ford Fiesta RS WRC, pero la recesión económica que vive su país no se lo está poniendo nada fácil. Además del apoyo recibido por parte de JETOIL, la empresa de carburantes que se cuenta entre sus principales patrocinadores, Lambros ha recibido aportaciones económicas de varios aficionados que han querido sumarse a la causa tras enterarse a través de Facebook de que su piloto necesitaba financiación -algo parecido a lo que hicieron los seguidores de Andersson para que P-G pudiera salir en Suecia con un Ford Fiesta RS WRC-; una prueba más de la grandeza y fidelidad de los aficionados a los rallyes, que, sin embargo, no es suficiente.
En caso de que finalmente logre el montante necesario para disputar el Rallye Acrópolis con un WRC Athanassoulas sabe que tan solo podrá probar el coche por primera vez en el shakedown; nada de test previos ni semejantes alaracas. De no conseguirlo optaría por volver a pilotar un S2000 por los tramos de casa. Pero, de momento, el griego no se rinde, continúa luchando y su página web sigue abierta para todo aquel que quiera arrimar el hombro.