Hace más de 10 años de la 1º victoria de Andreas Mikkelsen en el WRC, logrado triunfos con Volkswagen antes de lograr podios con Citroën Racing y Hyundai Motorsport, además de ser de los pocos pilotos que han logrado tanto el título de campeón del FIA ERC como de WRC2 en el Mundial. Pero ahora la gesta del noruego de 36 años es algo distinta.
A finales del año pasado, Mikkelsen comenzó a entablar conversaciones con la marca china Xpeng, presente desde hace algún tiempo en varios mercados europeos, incluyendo a España. Para este 2026, la gran novedad de la marca es la llegada del P7+, un sedán eléctrico que supone un gran salto adelante con respecto al anterior P7 - en China también se ofrece como E-REV. Un día Mikkelsen contactó con Xpeng para ver si era posible batir un récord: el del drift más largo de un coche eléctrico, que hasta ahora tenía un Porsche Taycan con 42 km derrapando.
Trabajando con Xpeng en su sede central en China, pronto se dieron cuenta de que, manteniendo la temperatura del motor eléctrico y de la batería a un nivel determinado, además de escoger el modelo con menor fricción, era más que factible. El test tuvo lugar en un circuito en Shanghái, dando vueltas a una rotonda gigante que estaban constantemente mojando para ayudar a que el Xpeng patinase más.
Mikkelsen estuvo derrapando constantemente durante más de hora y media (1:33), dando 216 vueltas seguidas - llegando a tener preparada una lista de música para estar relajado mientras iba a por el test. Cuando quedaba un 5% de batería, Xpeng decidió dar por acabado el test - habían recorrido 73,594 km, casi el doble del récord anterior con el Porsche Taycan.
Curiosamente, es el segundo récord Guinness que logra un piloto de Skoda en tiempos recientes - recordemos que Mikkelsen corre con Toksport esta temporada, habiendo sido 4º de WRC2 en el Safari y 11º en Croacia. A finales del año pasado el vigente campeón del FIA ERC Miko Marczyk logró un récord de autonomía con un Skoda Superb.