El desafío ya ha llegado a su fin. Atrás quedan dos semanas de sufrimiento, desierto, polvo, arena, esfuerzo, alegrías, sinsabores, desafíos,... quince días de Dakar. El primer día del año todos los participantes de la carrera más dura del mundo partieron desde Buenos Aires con la ilusión escrita en sus pupilas. Mañana en el regreso a la capital argentina sólo los más afortunados verán cumplidos sus sueños: todos y cada uno de los guerreros que han sido capaces de llegar a la meta. Para todos ellos, enhorabuena.
En ese selecto grupo ocupa un lugar privilegiado Al-Attiyah. Por fin el qatarí ha sido capaz de consagrarse en el desierto, de alcanzar una meta que llevaba persiguiendo varios años. Nasser ha encabezado el ejército de Volkswagen, que ha continuado su idilio con Suramérica consiguiendo un fantástico triplete con de Villiers y Sainz, el ganador de la etapa de hoy, el piloto más rápido sobre la pista con siete victorias parciales al que los fantasmas del desierto han privado de conseguir su segunda corona.
Otro piloto que se ha reencontrado con la Felicidad ha sido Marc Coma. El de Avià se ha adjudicado su tercera corona -segunda en Suramérica- tras completar con la KTM una carrera muy inteligente en la que, al margen de la caída sufrida en los primeros compases, ha dado la sensación de dominar en todo momento. Notable actuación también la de Joan Pedrero, el mochilero de Coma, que ha terminado quinto por detrás de Despres, Rodríguez -tercero tras los problemas de "Chaleco" López que le han costado el podio en la última etapa- y López Contardo. La que también debe estar más contenta que unas castañuelas es Laia Sainz, que, además de llevarse a casa la maleta llena de aprendizajes y buenos recuerdos junto a Jordi Arcarons, su mochilero de lujo, ha conseguido acabar su primer Dakar en trigésimonovena plaza y como vencedora en la categoría de féminas. Chapeau.
Además del triunfo en quads de Patronelli -Alejandro, en esta ocasión-, que en su celebración ha aprovechado para reivindicar la lucha contra el hambre en el Mundo, hay que mencionar el excelente resultado del catalán Pep Vila, quinto en el apartado de camiones con su IVECO por detrás de los todopoderosos KAMAZ de Chagin, Kabirov y Mardeev.
Ya ha llegado a su fin una edición del raid más duro del mundo. Una vez más hemos disfrutado de lo lindo viendo a todos esos aventureros que en coche, moto, buggy, quad o camión han tenido la valentía de desafiar al desierto. El año que viene los aficionados argentinos y chilenos, la montaña de arena de Iquique, la árida llanura del Atacama, la noche estrellada de Copiapó o las dunas blancas de Fiambalá les estarán esperando.