Al-Attiyah aprieta la general

El qatar

Al-Attiyah aprieta la general

Nacho Villar

Fotos: Press

El Rally Dakar se volvía a poner en marcha esta mañana una vez superado el día de descanso que tanta falta hacía a todos los pilotos después de la maratoniana jornada del viernes. Precisamente la dureza de la sexta etapa y la criba que supuso ha llevado a la organización a recortar el recorrido de la jornada de hoy prácticamente a la mitad y así dejar más margen a aquellos que aún se debatían en las dunas chilenas por llegar a Arica. Esta decisión ha sido puesta en tela de juicio por los más puristas, que argumentan el componente aventurero sin el que no puede entenderse el Dakar, una carrera que siempre ha sido, y así debe continuar, de eliminación. Pero seguro que los "guerreros" que hayan podido seguir camino gracias a la maniobra de la ASO no opinan lo mismo...

Dejando a un lado estos asuntos, al que parece haberle sentado muy bien el día de asueto es al segundo clasificado en el apartado de coches, Al-Attiyah. No sabemos si el piloto qatarí habrá encontrado la paz interior contemplando el Océano Pacífico frente a la bella costa de Arica, como hacen los tuareg en el desierto del Sáhara; pero lo cierto es que hoy Nasser ha corrido de lo lindo a bordo del Touareg, del suyo, de ese Volkswagen que cruza Sudamérica con dos toros bermejos en los flancos.

Como ya hiciera el año pasado, Al-Attiyah, que, según los que le conocen bien, fuerza las máquinas hasta la extenuación, todo corazón, sin pensar en las horas que deberán echar sus aguerridos mecánicos al terminar la etapa para recomponer el coche, ha lanzado un órdago a su compañero de equipo, al mismo con el que tuvo que jugarse la victoria hace ahora doce meses: ese "torero" español que el pasado año salió a hombros de Buenos Aires.

Nasser ha conseguido su segunda victoria de etapa arañándole 1´20 a Sainz, que ha precedido a de Villiers y Peterhansel, quien de nuevo se ha dejado cerca de ocho minutos en la línea de meta. Nani Roma ha terminado hoy en novena posición después de que el viernes el alternador de su Nissan, tal y como venía temiéndose el piloto de Folgueroles, le condenase a siete horas de penitencia en el desierto, aunque un dakariano de raza como él aguanta eso, y mucho más.

A falta de seis etapas para culminar la proeza, Sainz sigue impertérrito al frente de la general con una ventaja que ahora es de 1´22" sobre Al-Attiyah y de 21´11" con Peterhansel, Monsieur Dakar. El qatarí ya ha presentado sus credenciales. Carlos, experto en estas lides, deberá capear la situación con la templanza que acostumbra lucir en sus mejores gestas.