La jornada de ayer domingo sirvió como estreno para Jon Armstrong, quien se subía por primera vez al Ford Puma Rally1 en unos test cruciales para su adaptación a la máxima categoría del mundial de rallyes. El irlandés tuvo un inicio accidentado, con una pequeña salida de carretera fruto de la inexperiencia sobre hielo con este nuevo coche, 'aparcando' en la entrada a un puente y dejando el coche colgando en el margen de la carretera.
Pese a ello, el nuevo piloto de M-Sport Ford pudo retomar su día de pruebas para sumar unos importantes kilómetros sobre unas condiciones complicadas, primero con hielo y restos de nievo y luego sobre humedad y el barro de los cortes. El subcampeón europeo inicia así su aventura en el WRC, en busca de unos reglajes base con los que sentirse cómodo para poco a poco ir haciéndose a una categoría completamente nueva para él.
Tras ser uno de los hombres clave en el desarrollo del Ford Fiesta Rally3 EVO y del Ford Fiesta Rally2, la oportunidad de subir a la máxima clase le llega a Armstrong tras marcar una de sus mejores temporadas, con dos victorias en el ERC y un subcampeonato final a bordo de un Ford que, como demuestran las estadísticas, está un escalón por debajo del resto de Rally2.
Solo quedan dos semanas para el estreno del joven irlandés en un Monte-Carlo que pondrá aprueba desde un inicio su capacidad de aprendizaje y evolución. Las condiciones por el momento serán un misterio, por lo que el haber tenido la oportunidad de rodar sobre hielo y también sobre asfalto húmedo sson un añadido.
Test de Armstrong: