El WRC volverá a Estados Unidos en 2027. Tendrán que pasar 39 años desde la última visita del campeonato para volver a ver la categoría reina de los rallyes en el suelo estadounidense, una espera que terminará entre los días 26 y 29 de agosto del próximo año.
La última vez que el Mundial aterrizo allí fue en 1988, con el Olympus Rally, disputado en el estado de Washington. Desde entonces, Estados Unidos había desaparecido del calendario mundialista, aunque el país siempre había estado en los planes de expansión del campeonato.

Ahora el regreso será muy diferente. La nueva prueba tendrá su base en Knoxville, Tennessee, y recorrerá también el vecino estado de Kentucky. El recorrido será de tierra y llega al calendario después de que la cita candidata celebrada el pasado mes de junio recibiera el visto bueno de la FIA.
La apuesta estadounidense no es casualidad. El WRC considera este mercado como una de sus grandes oportunidades, tanto para mostrar este nuevo producto a partir de 2027 como del crecimiento económico y de patrocinadores que puede conllevar el correr en este gran mercado.

“Estados Unidos representa una de las oportunidades de crecimiento más importantes para el WRC”, explicó el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, tras conocerse la noticia.
Además, el regreso llega en un momento especialmente importante para el campeonato. 2027 será el primer año de la nueva reglamentación técnica y, también, el nuevo promotor que quiere dar a conocer el producto que tiene entre sus manos.
Estados Unidos será así uno de los grandes estrenos de una temporada que también recuperará el Rally de Escocia y llevará el Mundial a Roma.
39 años después del último paso del WRC por el país, los rallyes volverán a intentar conquistar Estados Unidos.