WEC

Triunfo total de Toyota en las 6 Horas de Barcelona, doblete y campeonato de constructores

Miguel Molina logra un podio en casa con el Ferrari #50 siendo tercero

Triunfo total de Toyota en las 6 Horas de Barcelona, doblete y campeonato de constructores

David Durán

Fotos: Toyota Racing / Press

Toyota Racing ha conseguido un gran doblete bajo la lluvia en las 6 Horas de Barcelona, una carrera que ha sido posible gracias al gran esfuerzo del RACC por sacar adelante esta carrera en cuestión de meses. La penúltima prueba del año ha sido para los nipones, que han sido superiores al resto de sus rivales tanto en condiciones de mojado como en las de seco y dan un golpe al campeonato, tanto el de pilotos como el de constructores, frente a BMW y Cadillac.


La carrera comenzaba con la esperada lluvia… y decepción por parte de dirección de carrera, quienes decidían alargar la espera con varias vueltas de formación pese a que no había charcos de agua y apenas había spray - lo único que les daba la razón era un trompo de Thomas Flohr con su Ferrari 296 GT3 con sus Goodyear aún fríos.


Tras tres minutos, empezaba la carrera y Juncadella se lanzaba como un misil, adelantando a Buemi y Lotterer para liderar la carrera, mientras que a sus espaldas Will Stevens tocaba a Ferdinand Habsburg, haciéndole trompear. Juncadella lideraba…hasta que se salió unas curvas más tarde, de manera que Buemi lideraba por delante de Hanson en el #83 y Lotterer, con Molina pasando de 8º a 4º en la salida. Entre los LMGT3, el Lexus #78 se quedaba empanzado en la primera curva, lo que provocó la salida del coche de seguridad.



Cuando se fue volvió a haber acción en pista, con los BMW tratando de utilizar una estrategia distinta para ganar posiciones. Hubo varias salidas, como la del Corvette de Ben Keating, pero tras media hora volvía a haber VSC y coche de seguridad: el Aston Martin Valkyrie #007 se había ido recto contra las barreras, con Harry Tincknell a los mandos. Para entonces Molina estaba tercero, aunque el Toyota #7 estaba detrás suya - y, como ya hemos aprendido muchas veces, nunca puedes descontar a los Toyota hasta el final de cada carrera.


Tras otro periodo largo, la carrera se relanzaba y pronto los LMGT3 tenían más lío, con otros de carrocería de uno de los Ford Mustang esparcidos por toda la recta principal. Algunos Hypercar recibían penalizaciones, como el Cadillac #12 tras el incidente en la salida y el BMW #20 por presión de neumáticos, en este caso recibiendo 20 segundos extra. También se vivió una bonita batalla entre los otros dos Ferrari, el citado Cadillac, el Alpine #36 y el Peugeot #93, con Paul di Resta llevando un 9X8 que trataba de meter la cabeza en posiciones de puntos.



Durante buena parte de la carrera, Toyota lideraba con sus dos coches al frente, lo cual se mantuvo durante prácticamente toda la segunda mitad de la carrera. Los dos coches japoneses ejecutaron a la perfección su estrategia, alejándose de sus rivales de Ferrari, Cadillac y BMW, los cuales poco a poco remontaban terreno tras una clasificación desfavorable. 


También peleaba arriba el Aston Martin de Riberas, aunque no al ritmo de los Cadillac o BMW - el #007, en cambio, había tenido que retirarse definitivamente por problemas de electrónica. Mientras que el Ferrari #50 seguía tratando de pelear por el tercer puesto, el #51 quedaba sentenciado por parar con su tanque virtual casi a 0 justo cuando salía un FCY.



La carrera llegaba a su fase final, con las últimas paradas a menos de 15 minutos para el final. Toyota lo tenía atado, mientras que la parada del BMW #15 elevaba al Ferrari #50 al 3º puesto de nuevo. En LMGT3 también fue una carrera relativamente tranquila, en la que Porsche brilló con el #92 logrando gestionar su ritmo para acabar por delante del BMW #69, el McLaren #10 que salía en pole, los dos Corvette y el Ferrari #21. Con una maniobra espectacular a final de recta, a falta de 10 minutos para el final Kirchhöfer lograba pasar a Harper. Mientras tanto, Alessandro Pier Guidi notaba problemas en su Ferrari #51 y paraba una vez más en boxes.


Así, tras 6 horas de acción, finalizaba la carrera con Buemi, Hirakawa y Hartley anotándose la victoria en la primera carrera del WEC en España y la primera de una carrera de nivel mundial con sport prototipos desde la visita del WSC a Jarama en 1989. Molina celebraba un tercer puesto en casa junto a Nielsen y Fuoco fieles a su estilo, maximizando, eficaces y sin hacer demasiado ruido, por delante del Cadillac #38 y del Ferrari #83 que se jugaron el cuarto puesto en las últimas vueltas. El Cadillac #12, el BMW #15 y el Alpine #36, adelantando al Aston Martin #009 a dos vueltas del final.


Este resultado implica el primer doblete de Toyota con el TR010, así como el título de constructores para Toyota - sus dos coches se jugarán el título de pilotos con el #8 teniendo ventaja de puntos sobre el #7 en el final de temporada en Monza. En LMGT3 Manthey se llevó la victoria mientras que el Ford #77 llegó a meta como pudo, quedándose sin gasolina en los últimos metros.