Laia Sanz sorprendió con su actuación en la SEAT Leon Eurocup

La piloto catalana dejó atónitos a los presentes con una inesperada sesión de clasificación, y más aún con una gran remontada, especialmente en la segunda manga

Laia Sanz sorprendió con su actuación en la SEAT Leon Eurocup

Sergio Martínez

Fotos: Press

Parece mentira a que a sus 29 años Laia Sanz aún consiga hacer cosas que sorprendan.  Sus títulos en el mundo de Trial amenazan con ser incontables. Algo que, aunque excepcional, no es algo fuera de lo común que un piloto destaque en su disciplina. Pero Laia desde hace años ha ido más allá.

Decidió emprender la aventura del Dakar, donde comenzó como aprendiz para ir ganando enteros en la competición, logrando grandísimos resultados frente a pilotos que llevan toda una vida dedicándose a esto, logrando entrar en un top10 absoluto.  Sorprendió a propios y extraños arrasando en su primera actuación en un evento como los X-Games. Comenzó a competir en el mundial de Enduro, donde ya suma cuatro títulos consecutivos, y ahora, circuitos.

  

Sus primeras intervenciones en el asfalto datan de 2012, donde ya realizó pruebas del campeonato de España de Resistencia, un campeonato que combina pilotos con un gran palmares a ciudadanos que simplemente compiten por puro placer. Junto a Francesc Gutierrez ha llevado a cabo en los últimos años retos de lo más interesantes, incluyendo la disputa de las 24 horas de Montmeló con solo 2 pilotos al volante.

Pero una cosa son los campeonatos de resistencia, y otra muy distinta las carreras al sprint. Ya en 2014 Laia Sanz compitió en la última cita de la SEAT León Eurocup, en una carrera recordada por las incesantes luchas que la catalana mantuvo con los pilotos serbios, y de  cómo Laia se bajó enfadada del SEAT León, exigente consigo misma, sabiendo que lo podría haber hecho mucho mejor.

  

Este 2015, Laia pudo repetir actuación, de nuevo en Montmeló, en el cierre de temporada. Esta vez, se iba a enfrentar a 32 pilotos, de los cuales muchos llevan dos temporadas completas corriendo con ese mismo vehículo y controlando los tiempos del certamen.  Sanz pudo estar presente en la jornada de test  privados del jueves, donde sus tiempos fueron excesivamente modestos.

Laia cerró su mejor vuelta con un 1’59’’511 en la primera sesión y un 2’02’’381, posiblemente con neumáticos usados en los segundos test, donde apenas 16 pilotos decidieron salir a pista. Laia tenía por delante dos sesiones de libres para encontrar el punto al coche antes de que comenzase lo verdaderamente decisivo.  Ya en los primeros libres bajó hasta el 1’58’’723, indicando que la mejora era clara. En los segundos y últimos entrenamientos libres, como muchos otros pilotos, no pudo mejorar, bajando hasta el trigésimo primer puesto con un 1’59’’331

  

Y entonces, la sesión de clasificación; Laia se mantuvo en la parte de atrás de la tabla durante la mayoría de la sesión, hasta que la campeona del Dakar consiguió cerrar una fantástica vuelta. Laia cerró el crono con un 1’56’’533, un tiempo a apenas un segundo del actual bicampeón de la categoría, Pol Rosell, un tiempo que le iba permitir partir desde la duodécima posición de parrilla.

Laia pronto se encontraría con su gran hándicap, las salidas. Un mundo de hienas donde ninguno de los 32 rivales dudaría lo más mínimo en meter el morro del coche.  En la primera de las carreras Laia vio como ya en plena recta de meta la golpeaban por un lado y otro, terminando la acción con muy poca para un buen número de pilotos, los cuales se tuvieron que retirar. Tras completar la primera vuelta en vigesimosexta posición, Laia fue remontando, beneficiada de los abandonos ajenos para cruzar línea de meta en decimoséptima posición, a 63’’ del ganador.

  

En la segunda y última carrera del fin de semana, Laia volvió a tener mala fortuna con la salida, cayendo en esta ocasión hasta el vigesimosegundo puesto. De nuevo Laia se enfundó el mono de trabajo y comenzó a remontar, vuelta a vuelta, piloto a piloto, hasta cruzar línea de meta en duodécima posición, luchando con el tailandés de Monlau, Munkong “Turbo” Sathienthirakul y a solo 36’’ de ganador de la prueba, curiosamente otra fémina, Lucile Cypriano.

Aunque de cara al público, un duodécimo puesto pueda no parecer gran cosa, se trata de una piloto fuera de su disciplina, con casi nula experiencia en carreras al sprint y donde logró estar a la altura, luchando con pilotos veteranos  y sin perder la compostura en ningún momento.  Aunque el mundo de la resistencia tiende a disimular las carencias del piloto, las carreras al sprint acostumbran a ser crueles con estos mismos pilotos.  Patrick Dempsey, podio en las 24h de Le Mans, ganador de una carrera en el mundial de resistencia, ha competido en varias ocasiones en carreras al Sprint, en la Porsche Mobil1 Supercup, con mediocres resultados, llegando incluso a ser doblado en una carrera de apenas 25 minutos.

  

Buen indicio del extraordinario hacer de la piloto catalana que una vez más deja patente que podría ser competitiva con cualquier cosa a motor que le pongan entre manos, pues recordemos que lo que ha logrado lo ha hecho, aunque conociendo tanto vehículo como circuito, sin apenas experiencia en competiciones al sprint, y frente a verdaderos tiburones en la categoría.