El lunes 14 de abril, amanecimos con la trágica noticia del fallecimiento de Francisco Moreno, piloto alicantino de la Escudería Mutxamel. El suceso tuvo lugar en Polonia, donde se encontraba de viaje de negocios. Un infarto que no pudo superar se lo llevó para siempre a los cincuenta años de edad.
Deja viuda a su mujer Mari Carmen y a sus tres hijas, Mari Carmen, Estefanía y Verónica. Allá donde esté, estoy seguro de que seguirá cuidando de ellas porque al igual que le apasionaba el mundo del motor, siempre estaba volcado con su familia.
Se nos va un gran aficionado al mundo del motor, que comenzó su andadura desde el baquet izquierdo en la temporada 2012, cuando adquirió un Abarth Punto Evo con el que salió ese mismo año en casi todos los rallyes del Campeonato Valenciano como coche de seguridad, doble cero, cero… A finales de esta temporada se compró un Porsche 911 SC que salió a probar en la Subida al Garbí 2012. Y a principios del 2013 comenzó a preparar a conciencia su verdadero debut en el Campeonato de la Comunidad Valenciana. Su constancia y su afán de superación le hicieron ganar el subcampeonato de Históricos en la temporada 2013. Y para este año ya tenía previsto asaltar el campeonato, pero hasta ahora solo había podido participar esta temporada en dos pruebas, ya que debía ser intervenido de la espalda de manera inminente, aunque eso no le impidió mantener el afán y el entusiasmo que demostraba día a día.
A nivel humano, nuestro amigo Paco era una persona que destacaba por su gran bondad, su humildad, su nobleza. Derrochaba generosidad con todo el mundo. Era una persona muy querida en el mundo del motor, se volcaba y ponía todo de su parte en favor de la que era, sin duda, su gran pasión. Se nos ha ido un gran mecenas del automovilismo alicantino, pero nunca nos vamos a olvidar de él. Siempre vas a estar presente entre nosotros, Paco.
Desde estas líneas se despide de ti tu gran amigo Jacobo, que tanto te apreciaba. Siempre estaré agradecido por todo lo que me has aportado en este tiempo de amistad, Paco.
Descansa en Paz, amigo.
Jacobo Gil Fernández