M-Sport podría ampliar horizontes. Según MaxRally, la estructura de Malcom Wilson estaría planteándose organizar una copa monomarca con su nueva estrella, el Ford Fiesta R5, dentro del World Rally Car. Se trataría algo parecido un sistema de incentivos, de apoyo por parte de la escuadra para fomentar el crecimiento de ventas del modelo. La idea incluiría que dichos automóviles puntuasen además, en la segunda división del Mundial, el WRC2. El premio final sería que el piloto pudiese realizar una carrera con un Fiesta de máximo nivel y categoría en una prueba del mayor certamen de rallys del planeta.
El Ford Fiesta R5 ha resultado ser un filón en lo que a ventas se refiere. Su coste, mucho más reducido que el de un WRC, ha permitido que sea un modelo mucho más asequible para equipos de diversos campeonatos diferentes. Además de ser muy competitivo. Sus inicios no han podido ser mejores desde el Rally Ypres, donde un piloto como Thierry Neuville pudo demostrar el potencial real del coche.
De momento, treinta escuadras diferentes de todo el mundo han realizado pedidos del nuevo R5, número que el Wilson espera que se dispare conforme vayan pasando las carreras.