El pasado mes de enero, Rokas Baciuska/Oriol Vidal y Sara Price/Sean Berriman le daban a Land Rover y a Defender Rally un doblete en el Dakar 2026, triunfando en las dunas de Arabia Saudí dentro de la categoría Stock - con el ilustre ‘Monsieur Dakar’, Stéphane Peterhansel, junto a Michaël Metge, logrando el cuarto puesto. Los tres lograron tripletes en 10 de las 13 etapas de esta edición con el D7X-R, un coche derivado del Land Rover Defender Octa de serie… pero ahora han conseguido homologar el mismo coche del Dakar.
Recibe el nombre de Land Rover Defender Dakar y comparte tanto la carrocería ensanchada del D7X-R como la transmisión y el tren motriz del coche de carreras. Es decir, un motor V8 4.4 biturbo que esta vez no está sujeto a la normativa de ASO ni de FIA W2RC. Esto implica que, liberado, entrega unos 635 CV de potencia y 750 Nm de par motor, además de una mayor refrigeración, ya que también está limitado en el vehículo de competición.

El Defender Dakar incorpora llantas de 20 pulgadas y neumáticos off-road de 35 pulgadas, así como amortiguadores Bilstein, luces de techo, un techo de metal fijo, entradas de aire fabricadas en fibra de carbono, mismo material utilizado en el capó, además de otros elementos en común con el D7X-R (como los pasos de rueda ensanchados que le dan una presencia más musculosa e imponente). Está disponible en varios colores, pero el ‘principal’ es la combinación carrocería Dakar Sand y techo Yanbu Turquoise en honor al coche con el que Baciuska y el catalán Vidal lograron la victoria en la categoría Stock.
Por dentro, encontramos un 2+2 en el que los asientos delanteros son baquets de competición, con cinturones de cuatro anclajes disponibles de manera opcional. Incluso es posible incorporar una red para almacenar los cascos al igual que en los coches de rally y raids reales, además de un espacio de carga pensado para la rueda de repuesto y un compresor de aire. Land Rover dará más detalles técnicos en el Dakar 2027, puesto que se podrá reservar a partir de principios de 2027.
Un aspecto también interesante de este Defender Dakar está en sus modos de conducción. Comparado con el existente Defender Octa del que técnicamente parte, se añaden los nuevos modos de conducción Dunes y Gravel (dunas y gravilla, para usos evidentes por sus respectivos nombres). También cuenta con un modo ‘Vuelo’, que prepara la amortiguación del coche para saltos grandes, en caso de que uno se encuentre con una duna cortada.
Dicho de otro modo, es la historia de los coches especiales de homologación… pero al revés. Un especial de homologación se creaba para, como su nombre indica, crear las unidades necesarias para homologar un coche de competición, como veíamos antaño con los Grupo B o Grupo A de rally. En este caso, la tecnología de las carreras se pasa ‘sin filtrar’ para poder matricular un coche que, de seguro, será de los más cotizados dentro de la gama de Land Rover, siendo un ejemplo similar al que vimos años atrás con el Prodrive Hunter.