Tres pilotos españoles pelearon por la victoria en el Rallye La Llana dentro del CERA - Recalvi y los tres cuentan con un denominador común: contaron con el apoyo del RACC cuando iniciaban su carrera. Es el caso de Dani Sordo, que abandonó tras arrasar para no interferir en el campeonato, Jan Solans, vencedor a pesar de estar allí preparando el Rallye Islas Canarias del WRC, y Dani Solà, que regresa a un certamen nacional tras un tiempo ausente. Tres campeones del mundo, más Nil Solans, que contaron con el apoyo de una organización que ha ido dejando el motorsport tras el fin del mandato de Sebastià Salvadó en 2015 y su posterior fallecimento en 2019.
El origien del Real Automovil Club de Cataluña fueron los vehículos y la asistencia, de hecho así lo sigue indicando su propio nombre, pero con los años ha ido ampliando sus líneas de negocio y el automóvil, o al menos la competición, parecen haber pasado a un segundo plano para una organización que en el pasado llegó a apoyar, incluso, a Carlos Sainz. De hecho cada vez es mayor el apoyo a disciplinas como el ciclismo, que nada tiene que ver con el motor, dejando de lado las cuatro ruedas. Algo incomprensible a ojos de, incluso, de su propia historia.
Lamentablemente todo está haciendo mucho daño a los jóvenes que quieren abrirse paso y que, por desgacia, ya solo cuentan con el apoyo de la Real Federación Española de Automovilismo o contadas excepciones como ocurre con Chema Rodríguez y Recalvi. Y sí, ojalá hubiera muchos más como él.
RACC Motorsport era sinónimo de destreza, profesionalismo o exigencia... pero sobre todo de cantera y apoyo. Cuando un joven destacaba por encima del resto y quería pelear su sueño de ser campeón del mundo sabía que podía contar con el RACC si estaba dispuesto a trabajar como nunca. Si lo hacía, podría seguir el camino de otros como Sainz, Solà o los hermanos Solans. Ahora ese camino que la organización privada con más solera de nuestro país en cuanto al apoyo al motorsport se refiere abría... ya no se puede recorrer en coche.
El refranero de nuestro país siempre ha sido muy sabio y de ahí se puede sacar una frase que es muy aplicable a la dirección actual del Real Automóvil Club de Cataluña: "Otro vendrá que bueno me hará". Y es curioso, porque pocas veces una frase ha podido definir tanto una situación. Vaya si te han hecho bueno, don Sebastià Salvadó.
RACC Motorsport... vuelve pronto, por favor.