¿Cómo te sientes dos días después del trago tan amargo que pasasteis en Ourense?
Está siendo difícil de digerir, pero bueno... Pensaba que cada momento que pasara sería más positivo, pero no le deseo algo así a nadie... Rezo todos los días para poder rehacernos pronto de este golpe tan duro.
¿Cómo sucedió todo?
No nos podíamos creer lo que estaba pasando. Decían que ya había empezado a arder un poco antes, pero no vimos nada hasta que llegamos al cruce. Qué sensación de impotencia... Por más que vaciábamos un extintor detrás de otro no había manera de apagarlo... No podíamos creer lo que estaba pasando. ¡Fue impresionante! Eran llamas muy pequeñas y nada, no conseguíamos apagarlas. Luego ya fueron se fueron haciendo más grandes y se extendieron a todo el coche. Se me caían unos lagrimones... Cuando llegó el camión de bomberos ya estaba todo quemado. Una pena... Debemos llevar dentro un veneno muy fuerte para querer seguir, porque vaya disgustos nos dan a veces esto de las carreras...
¿Qué se te pasaba por la cabeza en esos instantes tan angustiosos?
La impotencia de no poder hacer nada. Pensar como se lo diría a Roberto, a mi padre. La decepción de que no me saliera bien ningún rallye. El fin de mi carrera deportiva... Todo el esfuerzo realizado durante tanto tiempo esfumado en diez minutos...
A pesar de lo dramático de la situación, ¿extraes alguna conclusión positiva de todo lo vivido?
Lo mejor ha sido el apoyo de la gente: no esperaba recibir nunca tantos ánimos. Lo que no quiero que piensen es que fue culpa de Roberto o algo por el estilo. Fue un lance de carrera y nada más. Me fastidia que se digan otras cosas. Roberto es la mejor persona que he conocido en las carreras. Se lo debo todo a él. El sábado, horas después del incidente, ya me estaba diciendo que a ver cuándo hacíamos el siguiente rallye. Es alucinante... Vistas también las críticas que está recibiendo Álvaro Muñiz a través de las redes sociales, querría aclarar que en ningún momento decidí paralizar la carrera en ese momento porque nadie creía lo que iba a pasar después. Él tampoco sabía lo que pasaba, ya que parecía un abandono común. Yo mismo y cualquier otro piloto hubiésemos actuado igual. Quiero darle las gracias también a él por su preocupación y los ánimos que me ha dado estos últimos días.
¿En qué medida afecta lo sucedido a tus planes para esta temporada?
Roberto sigue ilusionado con nuestro proyecto y apuesta por mí como ha hecho desde el principio. Todavía no sabemos qué nos deparará el futuro. Recién pasado este mal trago, sé que quiero seguir haciendo lo que más deseo, que es correr. Además, tengo claro que siempre estaré relacionado con el equipo RMC; ellos apostaron por mí y yo siempre formaré parte de ellos. En Ferrol me encantaría estar. Aún es pronto para saber si podremos correr allí o no. Pero desde luego la afición merece que le demos las gracias por los ánimos que nos ha enviado volviendo con más fuerza que nunca.
Mucho ánimo, 'Surha'...
Muchas gracias.