Más de dos décadas separan el primer título nacional del piloto alicantino del último. Siete campeonatos, diferentes generaciones de coches y un regreso a lo más alto que le deja a una corona del récord histórico.
Hay trayectorias que se explican con una cifra y otras que necesitan mirar atrás para entender su dimensión. La de Miguel Fuster reúne ambas cosas. El piloto de Benidorm acaba de conquistar su séptimo Campeonato de España de Rallyes de Asfalto, un éxito que vuelve a situarle entre las grandes figuras de la historia del automovilismo nacional.
Su primera corona llegó en 2003, cuando se impuso con un Citroën Saxo S1600. Desde entonces, el alicantino ha atravesado distintas etapas del campeonato, ha cambiado de monturas y ha tenido que adaptarse a una competición que también ha evolucionado. Más de veinte años después, ha vuelto a celebrar un título con el Škoda Fabia RS Rally2 del Recalvi Team.

El segundo campeonato llegó en 2007 con el Fiat Grande Punto S2000. Fuster pasó de un vehículo de tracción delantera a uno de tracción integral y volvió a demostrar que podía ganar con una mecánica muy diferente.
Pero fue con el Porsche 911 GT3 con el que firmó una de las etapas más reconocibles de su trayectoria. En 2011, 2012 y 2015, el piloto de Benidorm llevó a su querido GT alemán hasta lo más alto del certamen. Tres títulos que reforzaron su nombre en una época en la que el Porsche se convirtió en uno de los coches más emblemáticos de los rallyes nacionales.

La sexta corona llegó en 2018, esta vez con un Ford Fiesta R5. Aquel campeonato parecía cerrar un capítulo, pero Fuster todavía tenía otra historia pendiente con el asfalto español.
El título de 2026 tiene un significado especial por el tiempo transcurrido desde su anterior éxito. Junto a Diego Fuentes, Fuster ha vuelto a imponerse en el campeonato con el Škoda Fabia RS Rally2, culminando su temporada con una victoria decisiva en el Rally Ciudad de Valencia.
El camino no estuvo exento de dificultades. Los problemas mecánicos sufridos al comienzo del año complicaron su estreno, pero la pareja fue encontrando regularidad y sumando resultados hasta colocarse en disposición de luchar por el campeonato. El triunfo valenciano terminó de certificar una séptima corona que pocos podían dar por segura al inicio de la temporada.
A sus 55 años, Fuster vuelve así a demostrar que la experiencia puede seguir siendo un factor decisivo en una competición marcada por la evolución constante de los coches y la llegada de nuevos talentos.

Los siete campeonatos de Fuster se reparten entre 2003, 2007, 2011, 2012, 2015, 2018 y 2026. Una lista que atraviesa más de dos décadas y distintas generaciones de vehículos de competición.
Con este último éxito, el alicantino se queda a un título de los ocho que figuran en el palmarés de Antonio Zanini y Chus Puras, los dos pilotos que comparten el récord histórico del nacional de asfalto.
No hay todavía un nuevo programa confirmado que permita anticipar qué hará Fuster en 2027. Lo que sí ha conseguido es volver a situarse ante una posibilidad histórica: si logra una corona más, alcanzará la cifra que durante años ha servido como referencia para medir a los grandes campeones del certamen.
De su primer título con el Saxo al más reciente con el Škoda, Miguel Fuster ha demostrado que su historia en los rallyes españoles todavía tenía espacio para otro capítulo. Y ahora, con siete campeonatos en su palmarés, el récord está más cerca que nunca.