Robert Kubica prosigue adelante con su regreso paulatino al mundo de la competición tras el gravísimo accidente que sufrió hace más de un año en un rallye en Italia, la Ronde di Andora.
Después de muchos meses hospitalizado, de varias intervenciones quirúrgicas, el piloto polaco volvió a subirse a un coche de carreras el pasado septiembre. Fue en la Ronde Gomitolo di Lana, donde protagonizó un regreso triunfal, alzándose con la victoria al volante de un Subaru Impreza WRC del equipo First Motorsport. Participó también con ese coche pocos días después en el Rallye San Martino di Castrozza, una prueba de mayor envergadura, puntuable para el Nacional Italiano; pero una salida de pista le dejó fuera. A pesar de ello, no se desanimó y volvió a montarse en el Impreza para correr a final de mes el Rallye Città di Bassano, donde subió de nuevo al peldaño más alto del podio.
En octubre, aunque sí se dejó ver por las asistencias de algunos rallyes como el Sanremo, no corrió, en cambio, ninguna prueba, manteniéndose inactivo deportivamente después del septiembre tan ajetreado que vivió. Pero no hay de qué preocuparse. Dentro de unos días volveremos a ver a Kubica con un volante entre las manos.
El polaco ha anunciado que va a tomar la salida en otros dos rallyes de asfalto en las próximas semanas. No será ya con el Subaru Impreza WRC que le sirvió para volver a cogerle el pulso a la competición, sino a los mandos de un Citroën C4 WRC equipado, igualmente, con levas en el volante.
Kubica participará con esa potente montura en la última cita de la Copa de Italia de Asfalto, el Rallye di Como, el próximo 17 de noviembre, y, a la semana siguiente, en el Rallye du Var, la prueba de clausura del Campeonato de Francia de Asfalto, donde ya compitió anteriormente en dos ocasiones a los mandos de un Renault Clio (con el modelo R3 en 2009 y a bordo de la versión S1600 al año siguiente).