Freddy Loix regresaba a los tramos del Tour de Corse varios años después de haber pasado por las tortuosas carreteras de la isla con los coches que pilotó durante su estancia en el Mundial de Rallyes. El belga no acabó de encontrar el ritmo en los tramos corsos, ni se sintió del todo conforme con el funcionamiento de su Skoda Fabia S2000 EVO-2, pero sometió a una constante presión a Andreas Mikkelsen hasta que el noruego pinchó a dos tramos del final dejando vacante un hueco en el podio que permitió al belga abandonar Ajaccio con la etiqueta de líder del campeonato: el objetivo que rondaba su mente cuando aterrizó en la tierra de Napoleón.
"Desde muy pronto después de la primera etapa claro que el ritmo de Thierry (Neuville) y Jan (Kopecký) era demasiado alto para mí. Tarde o temprano sabía que tenía que empezar a correr para coger el liderato del campeonato antes de la prueba de casa (el Rallye de Ypres). Afortunadamente lo conseguimos", explicaba 'Fast Freddy' después de subir al tercer peldaño del cajón.
El piloto belga, que este año dispone de un programa de siete rallyes, todos ellos sobre asfalto, no estará sin embargo en la próxima cita del IRC, el Rallye de Yalta (2-4 de Junio), que ha entrado a formar parte del calendario este mismo año. Así, Loix no reaparecerá hasta la cita de casa. "Para entonces no creo que continúe encabezando el campeonato -Neuville y Kopecký están a solo cinco puntos-, pero ésto me da más ganas de luchar para volver a estar de líder después de Ypres", ha dicho el piloto de Skoda, que tratará de prolongar su dominio en las llanuras flamencas.