Tras su flamente victoria en el Rallye Montecarlo, donde firmó esa actuación necesaria en la vida de todo piloto para pasar de ser promesa a convertirse en realidad, la casa madre de Peugeot decidió depositar sus esperanzas en el Campeón Francés, Bryan Bouffier, para intentar reeditar en el IRC un título que Skoda les había robado el año anterior. Pero los últimos acontecimientos han arrojado un saco de rocas en el camino del galo hacia el que sería su primer entorchado internacional...
Después de acabar cuarto el pasado fin de semana en su debut en las Açores, Bouffier marchaba segundo del campeonato a cuatro puntos del líder Juho Hänninen, vencedor en la cita portuguesa. Pero, de pronto, la distancia del piloto de Peugeot respecto a la primera posición del campeonato, ese lugar que pisó durante la estación invernal en el que quiere ver escrito su nombre a final de temporada, se ha multiplicado como en un mal sueño...
Y es que casi un mes después los comisarios han resuelto descalificar del Rallye de Ypres a Bouffier al detectar que una pieza de la dirección de su Peugeot 207 S2000 no se ajustaba al reglamento -al parecer, por un fallo de ensamblaje-. Con esta decisión el piloto galo, que había finalizado segundo a espaldas del imbatible Loix, pierde de golpe y porrazo los dieciocho puntos que se había embolsado en los tramos flamencos y pasa de la segunda a la cuarta plaza del campeonato.
Además de Hans Weijs y Michal Solowow, que escalan a la segunda y a la tercera posición final, repectivamente, en el podio de Ypres, sin duda el principal beneficiado por la exclusión de Bouffier es Juho Hänninen. Ahora el finlandés lidera el campeonato con más holgura: trece puntos de ventaja sobre Kopecký y Loix -que reaparecerá en la próxima cita-. Guerra a tres bandas en las filas de Skoda...
A pesar de este tropiezo, Bryan sigue siendo el principal abanderado de Peugeot para recuperar el trono del IRC. Desde la marca del león han querido ratificar su apoyo a Bouffier, que sabe que a partir de ahora deberá atacar al máximo para hacerse con el título. Su próxima parada será el Barum Rally, donde el pasado año, de no ser por un fallo de última hora en el motor, habría podido redondear la que hubiese sido su primera victoria en el certamen que aspira a ganar este año. Un triunfo en campo contrario no sería un mal resultado para empezar la remontada.