El anuncio del regreso de Carlos Sainz a los rallyes, con motivo del homenaje preparado por el Rallye de Asturias Histórico, ha sido una de las grandes noticias de las últimas semanas. La expectación es tal que los aficionados españoles ya han marcado en rojo una cita que promete desplazar a centenares de espectadores a los tramos
Con la clara intención de preparar su reaparición de la mejor forma posible, el bicampeón mundial y su círculo más cercano han organizado una jornada de test en un pueblo entre los límites de Madrid y Guadalajara. Allí hemos vuelto a ver al piloto madrileño a bordo de un Subaru Impreza 555, una estampa nostálgica que nos retrotrae a las míticas temporadas de 1994 y 1995.

Acompañado por su hermano Antonio -habitual de los rallyes históricos y gran conocedor de la firma nipona, tras haber competido estos últimos años con un Legacy 4WD Turbo y otro Impreza 555-, el actual piloto de Ford Racing se enfundó de nuevo el casco para disfrutar sobre el asfalto en una mañana donde el sol permitió trabajar en condiciones óptimas.
Tras regresar hace unas semanas del Desafío Ruta 40 en Argentina, donde consiguió una victoria de etapa junto a Dani Oliveras, ‘El Matador’ ha iniciado los preparativos para su vuelta al asfalto a finales de octubre. Todo ello de la mano de BEST Engineering, el reputado preparador italiano famoso por desarrollar y modernizar los Subaru Impreza 555.
La estructura de Carlo Boroli ya sorprendió hace cuatro años con el lanzamiento de la Colin McRae Edition, una serie limitada de la que solo se produjeron ocho unidades con un precio de salida de 440.000 €. El Subaru pilotado por Sainz lucía los adhesivos de este preparador, además de una sutil pero significativa inscripción en el maletero: “Carlos Sainz WRC Tribute”.
Imágenes por: Red Bull Content Pool y Box Repsol.