Carlos Sainz y Luis Moya, victoria y baño de masas en un homenaje para el recuerdo

Pravia acogió este pasado fin de semana un multitudinario Tributo a Sainz, con la afición respondiendo de manera intachable bajo una atmósfera nostalgica

Carlos Sainz y Luis Moya, victoria y baño de masas en un homenaje para el recuerdo

La edición número 17 del Rally de Asturias Histórico pasará a la historia tras el homenaje que la organización brindó a Carlos Sainz, figura más que señalada del motorsport nacional y mundial. Junto a Luis Moya, el piloto madrileño regresó más de 20 años atrás para recordar su trayectoria a bordo de un Ford Puma Rally1 con el que finalmente se impusieron en el apartado competitivo.

La cita, con Pravia como epicentro, no era un festival al uso, pues centraba su actividad en la competición y no en la exhibición. Esto nos dejó un gran ritmo por parte de los nombres destacados, con Sainz, Loeb y Delecour un paso por delante del resto, así como de un ‘Cohete’ Suárez que pese a no computar en la clasificación, dio el máximo. Míticos como Gustavo Trelles o Cele Foncueva también demostraron una gran velocidad, al igual que habituales de los rallyes históricos como Ferreiro, López, Ordiales o Bouza, todos ellos con sus espectaculares Ford Escort.

La atmósfera que rodeó al rally a lo largo del fin de semana nos devolvió a tiempos pasados, con la comarca volcada en la prueba y la afición respondiendo de forma inmejorable. La cantidad de público acumulada en las cunetas fue espectacular, igualando o, incluso, mejorando la afluencia vista en el pasado en citas señaladas como el IRC en el entonces Príncipe de Asturias.

Asistencias remotas, camaradería entre pilotos y equipos, coches inconfundibles y sonidos celestiales, una mezcla perfecta para aquellos aficionados desencantados con la deriva de los rallyes y las reglamentaciones actuales. Una forma de entender este deporte que, por momentos, parecía haberse quedado en el recuerdo, pero que se consiguió recuperar a lo largo de este pasado fin de semana.

En lo deportivo, la lucha por la victoria tuvo como protagonistas a los grandes nombres internacionales. Sébastien Loeb / Isabelle Galmiche, con su Peugeot 306 Maxi Kit Car, llegaron a liderar la clasificación y afrontaron la parte final con una ventaja de 35,9seg sobre Sainz / Moya. Sin embargo, un problema de embrague dejó el camino libre a los bicampeones mundiales, que aprovecharon la oportunidad para cerrar de forma inmejorable este fin de semana de recuerdos. François Delecour / Fabrice Gordon, con otro Peugeot 306 Maxi, se adjudicaron la segunda posición, mientras que Rui y Paula Madeira llevaron su Mitsubishi Lancer Evo X R4 hasta el tercer escalón del podio.

Más allá de los resultados, el verdadero triunfo estuvo en las cunetas y en la respuesta de una afición que volvió a demostrar el enorme tirón que siguen teniendo los rallyes. La posibilidad de ver juntos a Sainz y Moya, disfrutar de nombres como Loeb o Delecour y escuchar de nuevo algunas de las mecánicas más reconocibles de este deporte convirtió la cita asturiana en algo difícil de olvidar.

El Rally de Asturias Histórico ha demostrado que existe un público dispuesto a llenar las cunetas cuando se le ofrece un espectáculo atractivo y con personalidad para recuperar la esencia de los rallyes. Carlos Sainz y Luis Moya se marcharon de Asturias con una victoria y un baño de masas difícil de olvidar. Por su parte, la organización consiguió que el homenaje trascendiera lo puramente deportivo y se convirtiera en una auténtica celebración de la historia de los rallyes, completando así una edición que deja el listón muy alto para el futuro de un Rally Tribute que ha nacido con vocación de convertirse en referencia.